No sólo se encarga de realizar obras de arte, sino también de instalarlas Utiliza, sobre todo, dos técnicas: la fundición y el Tiffany Hace vitrales y pequeños objetos decorativos

Dedicado al arte del vidrio y del vitral en sus manifestaciones clásicas y contemporáneas, Carlos Herzberg comenzó su formación en el Centro Georges Pompidou, París, en 1977. Al volver a la Argentina desplegó una intensa actividad.
"Trabajo el vidrio desde su origen. Es la materia con la cual mi alma busca expresarse."

Sus trabajos pueden apreciarse en varios lugares del mundo. En la Argentina, la restauración de los vitrales de la ex Biblioteca Nacional; la escultura realizada en termofusión de vidrio, patrimonio del Museo de Bellas Artes de La Boca Benito Quinquela Martín, y la lámpara del Gewish Center Beneth Brith, en Washington.

Piezas desde el alma
Utiliza una técnica francesa llamada pâte de verre (pasta de vidrio). Los pasos son los siguientes: se forma un molde con arcilla y se le realiza otro molde de material refractario. Se quita la arcilla para que el molde quede hueco. Se rellena con vidrio de recuperación o reciclado y se coloca en un horno a 100º durante 6 o 7 horas. Así se logra que el vidrio recupere su estado líquido. Es en ese paso cuando se colorea con pigmentos. Cuando termina la horneada se deja enfriar dos días, aproximadamente. Se rompe el molde y se aprecia una masa de vidrio translúcida tan resistente que hasta se puede tallar.

Otra técnica que utiliza Herzberg es la del Tiffany: "Fundo cada pedacito de vidrio, lo rodeo con cinta de cobre. Estaño las piezas y les realizo un refuerzo de bronce por detrás. Para unirlos, junto los trozos de vidrio y le paso estanio al 50% con un soldador. El resultado lo sueldo a una estructura de hierro".

Como por arte de magia
Un objeto por demás interesante que realizó el escultor fue el Sun Capture (capturador del sol). Se trata de unir pedacitos de vidrio, que luego se ubican en las ventanas para generar un foco luminoso.

"Trabajo el material en diferentes volúmenes. Juego con los que tienen 12 mm, 3 y 9 -explica el artista-. Eso genera un movimiento interno en el vidrio, además del que se crea con los diferentes colores. Por eso, cuando pasan los rayos del sol se convierte en una linterna mágica."


¿Cómo se produce? Al tener distintos grosores, los rayos pasan en forma diferente. Cuando lo hacen a través de un acrílico, el resultado es una luz pálida; en cambio, si pasa por un vidrio, es luminosa. Asimismo, cuando lo hace a través de 2 vidrios el sol atraviesa, pero se empieza a encender el material. Por último, si los rayos penetran en tres, ellos detienen la luz y se encienden.

De la misma manera, Herzberg creó un reloj solar que se expuso en la Feria de la Flor, en Escobar.

Se trataba de cristales fundidos en un paño grande, unidos por la técnica del Tiffany. Todo estaba realizado de tal forma que cuando le daba el sol a diferentes horas del día iba generando en el suelo distintas luces. En Escobar estaba rodeado de un círculo de piedra para que el cambio de color se notara de manera más específica. Este reloj solar puede realizarse más pequeño para colocar, por ejemplo, en un jardín o como un objeto decorativo para un escritorio.


Sensual iluminación
¿Una lámpara diferente? Se trata de una figura femenina realizada en pasta de vidrio que se ilumina por dentro (era común apreciarla en 1900). Es hueca y, en su interior, contiene un contramolde. Allí se coloca una lamparita que brinda una iluminación difusa y tenue.

 

Los objetos de mayores dimensiones se llevan de maravillas con los ambiente modernos. Los lugares clásicos, en cambio, recibirán mejor algún detalle pequeño.

Carolina Casares, suplemento "En Casa" - La Nación - 30/12/2000